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El Popocatépetl es un gran cono de lava basáltica; geológicamente se le considera como un volcán joven aún en actividad, pues conserva su estado fumarólico, variando cíclicamente los volúmenes de humo arrojados. Esta montaña de cono truncado se formó durante el Pleistoceno Tardío u Holoceno hace 30,000 años con erupciones de carácter explosivo intenso; del año de 1,345 a 1,922 d. C, se le conocen más de 20 erupciones, de ahí su nombre que etimológicamente significa Monte que Humea: popoca, que humea; tepetl, monte. Antes de la erupción de 1345 (año 5 Conejo) el volcán era llamado el Xalliquehuac, “Arenales que se levantan” con la erupción de ese momento la denominación cambió a como hoy lo conocemos.
El edificio muestra su cúspide a 5,465 m/nm a 19° 01' 10” latitud norte y 98° 37' 20” longitud oeste. El Popocatépetl, en realidad responde geomorfológicamente a dos períodos genéticos: en el primero se formó el volcán base; y en la segundo el cono reciente. Durante la primera etapa se edificó el volcán llamado Nexpayantla, tal vez durante el Mioceno, con unos 13 millones de años de antigüedad.

El Popocatépetl muestra una columna pliniana, CENAPRED
En Las Relaciones Originales de Chalco—Amecameca escritas en 1,607 por Chimalpain Cuauhtlehuanitzin se hace la reseña del primer ascenso al Popocatépetl. Según la crónica este se efectuó en el año 3-caña, que corresponde al año de 1,289 d. C.:
Y este Chalchiuhtzin fue el que trepo arriba del Popocatépetl buscando propiciar la lluvia, porque por entonces sol y sequía habían cobrado fuerza y había hambre y necesidad, según el saber de los ancianos. Allá arriba se flageló el Chalchiuhtzin. Según lo refieren los ancianos, llegó bien hasta la mera cabeza, hasta arriba del Popocatépetl y allí se flagelo. Él fue el único que pudo llegar de aquí, de Tecuanipan—Amecamecan...
Este es según los anales históricos, el primer ascenso al Popocatépetl del que tenemos noticia. Posteriormente Moctezuma II, durante su gobierno entre los años de 1,502 a 1,520 dne envió para saciar su curiosidad a varios de sus hombres a que investigaran el porqué salía humo de aquella montaña:
Queremos decir que Moctezuma, viendo salir humo del volcán, quiso saber de donde procedía y al efecto mandó a 10 de sus hombres subir a la cumbre, murieron ocho en la subida y los dos que retornaron refirieron al emperador que por donde aquel humo salía no era boca grande, sino como reja de grandes hendiduras con duros peñascos. . .
Absurdamente durante los primeros momentos del virreinato, los españoles se atribuyeron el mérito de ser los primeros en conquistar la cima. Sin duda, esa proclama obedecía a una legitimación del poder europeo sobre el indígena, que gracias a los modernos descubrimientos arqueológicos hoy carece de fundamento. Según las crónicas españolas del siglo XVI de Hernán Cortés y de Bernal Díaz del Castillo, fue Francisco Montaño y no el capitán Diego de Ordaz quien verdaderamente intentó la aproximación a la cumbre.

Distribución de los sitios arqueológicos del Popocatépetl
En esta montaña se han localizado cuatro sitios prehispánicos, el de mayor altura es Teopixcalco (PO-01) a 4,930 m, según algunos investigadores ahí se encontraron restos de lítica y cerámica. Por debajo de este sitio, a 4,250 m sobre la misma arista oeste del viejo macizo de Nexpayantla se ubica el sitio de Nexpayantla (PO-02) con restos de jadeita y cerámica, el sitio fue descubierto en 1857 por Charnay, quien fue guiado por indígenas. Más abajo y sobre la misma ruta a 4,020 m esta el sitio de Tenenepanco (PO-03) descubierto casualmente también por Charnay en 1,888 al colocar su cámara fotográfica. Tenenepanco ya había sido saqueado ampliamente para ese entonces, ahí se localizaba un cementerio indígena con gran cantidad de vasijas con efigies de Tlaloc. Posteriormente este mismo sitio fue trabajado por Howart. Lomas de Nexpayantla (PO-04) es el sitio de menor altura de este conjunto a 3,930 m ahí solo se encuentran escasos restos cerámicos muy erosionados.

Material proveniente de Tenenepanco (PO-03) de la colección de Charnay, izquierda perrito con ruedas, derecha objetos diversos, algunos con la efigie de Tláloc
Propongo que los sitios marcaban una ruta ritual de ascenso desde el puerto de Tlamacas a 3,900 m hasta al collado de Teopizcalco a casi 5,000 m en donde es posible que existiera un ayauhcalli o casa de la niebla, adoratorio dedicado a Tlaloc y no sería muy aventurado decir que posiblemente Nexpayantla y el sitio de Teopixcalco tengan relación con la leyenda del Teocuicani “El Cantor Divino”, relatada por Duran quien cita la leyenda de un cerro muy venerado, donde existía un ídolo de Tlaloc en color verde y del tamaño de un niño de ocho años, al interior de un ayauhcalli “la casa de descanso y la sombra de los dioses”. Este ídolo desapareció durante la conquista y fue escondido en el mismo cerro por los naturales en una cueva.
Fray Diego Durán escribe una interesante relación del Popocatépetl:
7. A este cerro reverenciaban los indios antiguamente por el más principal cerro de todos los cerros; especialmente todos los que vivían alrededor de él y en sus faldas; la cual tierra, cierto, así en temple, como de todo lo que se puede desear, es la mejor de la tierra, y así, con ser sus faldas tan ásperas de quebradas y cerros y tierra asperísima, están los cerros y quebradas pobladísimos de gente, y lo estuvieron siempre, por las ricas aguas que de este volcán salen y por la fertilidad grande que de maíz alrededor de él se coge, y frutas de Castilla, que, mientras más llegadas a él, más tempranas y sabrosas se dan, no olvidando el hermoso y abundante trigo que en sus altos y laderas se coge. Por lo cual los indios le tenían más devoción y le hacían más honra, haciéndole muy ordinarios y continuos sacrificios y ofrendas, sin la fiesta particular que cada año le hacían, la cual fiesta se llamaba Tepeilhuitl, que quiere decir “fiesta de cerros”. La cual fiesta era a la manera que aquí relataré:
8. Conviene a saber, que llegado el día solemne de la veneración de este cerro, toda la multitud de la gente que en la tierra había, se ocupaba en moler semillas de bledos y maíz, y de aquella masa hacer un cerro, que representaba el volcán. Al cual ponían sus ojos y su boca y le ponían en un prominente lugar de la casa, y alrededor de él, ponían otros muchos cerrillos de la mesma masa de tzoalli; con sus ojos y su boca, los cuales todos tenían sus nombres, que eran el uno Tláloc, y el otro, Chicomecóatl, e Iztac Tepetl y Amatlalcueye y juntamente a Chalchiuhtlicuye, que era la diosa de los ríos y fuentes que de este volcán salían, y a Cihuacóatl.

El Popocatépetl al centro de otras montañas muestra una fumarola en el Códice Durán
9. Todos estos cerros ponían este día alrededor del volcán; todos hechos de masa, con sus caras. Los cuales así puestos en orden, dos días arreo les ofrecían ofrendas y hacían algunas cerimonias. Donde el segundo día les ponían unas mitras de papel y unos sambenitos de papel pintados. Donde, después de vestida aquella masa, con la mesma solemnidad que mataban y sacrificaban indios, que representaban los dioses, de la mesma manera sacrificaban esta masa que había representado los cerros, donde después de hecha la cerimonia, se la comían con mucha reverencia.
10. Este día los sacerdotes buscaban en el monte las más tuertas y corcovadas ramas que hallaban y las llevaban al templo y cubríanlas con esta masa y poníanles por nombre Coatzintli, que quiere decir “cosa retuerta”, a manera de culebra; poniéndoles ojos y boca, y hacían sobre ellas las mesmas cerimonias y ofrendas. Donde, después que fingían que las mataban, las repartían a los cojos y a los mancos y contrahechos, y a los que tenían dolores de bubas, o tullimiento, etc. Los cuales quedaban obligados de dar la semilla para hacer la masa para la representación de otro año de los cerros. Llamaban a esta comida Nitocua, que quiere decir “Cómo a Dios”.
11. También sacrificaban algunos niños este día y algunos esclavos y ofrecían en los templos y en presencia de la masa en que fingían la imagen de este cerro y de los demás, muchas mazorcas de maiz fresco y comida y copal, y entraban a las cumbres de los cerros a encender lumbres y a incensar y quemar de aquel copal y a hacer algunas cerimonias que ordinariamente hacían, de las que atrás quedan dichas.
12. El mesmo día que se hacía la fiesta de este volcán en México y en toda la tierra y la de todos los cerros.
Los trabajos arqueológicos en esta montaña se encuentran suspendidos, el volcán reincidió su actividad el 21 de diciembre de 1994, cuando uno de sus conductos se abrió y comenzó a emitir gases, ceniza y vapor en cantidades considerables.

Ubicación relativa de los sitios arqueológicos de la ladera norte