
Los movimientos celestes fueron referencia obligada para regir el sistema calendárico prehispánico. Esta es la relación entre la astronomía y los estudios arqueológicos que realizamos en las altas montañas.
Sucede que desde un mismo recinto, en el transcurso de un año, es posible durante el amanecer o el ocaso percibir cómo el disco solar cambia de posición con referencia al horizonte. El Sol parece moverse cada día. Fue este movimiento lo que permitió establecer una relación temporal y espacial entre los contornos prominentes del horizonte montañoso con fechas de importancia económica, astronómica y religiosa.

El trazo ortogonal norte-sur del Eje Volcánico Transversal Mexicano en su trayectoria del Océano Pacífico al Golfo de México permitió el aprovechamiento del horizonte definido por los picos conspicuos del plano visual para señalar el paso del tiempo según los juicios temporales de las sociedades de antaño, en lo que ha venido definiéndose como calendarios solares de horizonte. En la literatura especializada ya ha quedado demostrada la importancia de los alineamientos de algunos centros ceremoniales como Cholula, Xochicalco, Templo Mayor y Teotenango entre otros con las altas montañas para marcar fechas específicas del calendario ritual, así como los días de solsticios, equinoccios y pasos cenitales.

Una constelación, en astronomía, es una agrupación convencional de estrellas cuya posición en el cielo nocturno es aparentemente tan cercana que los astrónomos de las civilizaciones antiguas decidieron vincularlas mediante líneas imaginarias, ideando así figuras sobre la bóveda celeste. En la inmensidad del espacio, en cambio, las estrellas de una constelación no están, necesariamente, localmente asociadas; incluso pueden encontrarse a cientos de años luz unas de otras. Además, dichos grupos son completamente arbitrarios, ya que distintas culturas han ideado constelaciones diferentes, incluso vinculando las mismas estrellas. Aun así, algunos conjuntos tienden a reaparecer, ya sea por su configuración tan peculiar —como es el caso de Scorpius, el escorpión—.

El paso cenital del Sol es un fenómeno natural que ocurre cuando la posición del astro es completamente vertical, ocupando el lugar más alto en el cielo. Esto sucede únicamente dos días al año, durante los cuales no se proyecta sombra lateral alguna al mediodía. El fenómeno sólo es perceptible en las regiones situadas al sur del Trópico de Cáncer y al norte del Trópico de Capricornio; más al norte y más al sur, el Sol nunca llega al cenit. La fecha difiere según la latitud, lo cual obedece a la inclinación de la Tierra; así pues, el Sol ilumina a plomo distintas zonas del planeta en diferentes fechas.
El calculo se realiza restando fechas del calendario gregoriano,
ingrese los días:
Ejemplo: 16 de mayo del 2003, como 16/05/2003
MonteroCalc, 2003.
para Ipan tepeme ihuan oztome.